Esta nota no pretende ser un homenaje (estaría más allá de su formato), pero debo confesar que en su origen estuve tentado de darle ese carácter. Todo empezó con una detención en mi casi cotidiana caminata por la Avenida de Mayo (la única de la geografía porteña que debe escribirse con mayúscula).
Al pasar por una librería situada en la cuadra del 900, lugar muy caro a mis recuerdos porque en esa cuadra estaba la agencia de publicidad (Radiograf, dirigida por Arnoldo Chamot y su hermano) donde trabajé como dibujante mientras cursaba los primeros años de arquitectura, ví una mesa de ofertas en la que había una pila de la revista Nuestra Arquitectura. Y como el cartel las ofrecía de a tres, decidí elegir aquellas cuyos sumarios resultaban más atractivos para mí.Otra medalla
Pero hay más. En el número 520 de NA, fechado en junio de 1984 (y con un precio de 450 pesos argentinos, aclarando que un año antes el precio era de 30 pesos argentinos), de un total de 60 páginas, 40 están dedicadas a la obra del arquitecto Miguel Ángel Roca.
Con un texto inicial redactado por Rafael (Felito) Iglesia, la secuencia de realizaciones llevadas a cabo por el arquitecto cordobés resulta sin duda impactante. Sobre todo al examinar la serie de obras diseñadas y dirigidas en la ciudad capital de su provincia.
No hace mucho, al referirme a la noción de peatonal y a una suma de experiencias fallidas en ese orden de ideas, puse como ejemplo máximo en nuestro país a la red de calles peatonales creada por Miguel Ángel Roca en el área central de su ciudad. De ese modo, gracias a un proyecto integrador y con una escala justa, se logró crear en el tejido urbano cordobés una malla de arterias peatonales que no sólo se integra con el trazado del conjunto sino que ofrece al ciudadano la sensación de libertad que es ingrediente esencial en la noción de peatonalidad.
Con frescura y desparpajo, con esa actitud desinhibida y obstinada que caracterizaban la personalidad de Miguel Ángel en esa etapa de su vida, fue sembrando buena parte de Córdoba con una serie de proyectos que suscitaron discusiones, entusiasmos y diatribas. Por eso digo, al advertir en el amarillento ejemplar de Nuestra Arquitectura que dio origen a estas líneas, que 25 años es mucho.
Porque son múltiples los acontecimientos acaecidos en ese lapso. Y eso no sólo se advierte en la fisonomía de las publicaciones actuales, se ve en las comunicaciones vía satélite, en la digitalización de nuestros medios de diseño, en la televisión por cable y la telefonía inalámbrica, en la medicina nuclear y los trasplantes, por mencionar algunas conquistas del último cuarto de siglo.
Pero pese a esa dimensión temporal, las obras de Miguel Ángel Roca siguen exhibiendo los rasgos de su espíritu creador y su hedonismo formal. Es por eso que pensé dedicarle un humilde homenaje a través de estas respetuosas reflexiones.
… este respetuoso comentario.
Publicado por: grossmanBuenas tardes, apelando a su buena voluntad, desearía saber dónde puedo conseguir esos libros-revistas de Editorial Contemporánea, ya que cuando era estudiante las había tenido y eran un tesoro para mí, pero lamentablente, como suele suceder, los presté y jamás me los devolvieron y buscando por internet a la Editoreal, llegué a éste articulo. Le agradecería que si puede ayudarme, ya que soy del interior y no puedo llegarme y averiguar en BSAS. Gracias.
Acerca de arqa.com | Política de privacidad | Asociados y Miembros | Contacto | Publicar en arqa | Sponsors
© Copyright 1996-2012 arqa.com
Arias 1691 2° C - (1429) Buenos Aires - Argentina